agosto 17, 2009

puertas

Ella sentía la vida, otras la muerte, unas las risas, otras el llanto,
Se arrastraba por fangos con olores extraños,
O se dejaba llevar por mareas que la llevaban por corrientes en dirección unas veces al mar, otras a pozos oscuros…
Otras veces se quedaba parada en ningún lugar y otras entregaba su frágil cuerpo al viento, que este la llevaba unas veces por el amplio manto de estrellas, y otras a estrellarse contra las rocas.
Dentro de ellas hay infinitas puertas, unas se abren, otras se cierran, unas chirrian cuando las abres, cuando las cierras. Otras se abren en silencio, y quedan abiertas a una eternidad de sensaciones, de sutiles dolores, de imperceptibles emociones.
Puertas que se abren, puertas que se cierran….
Un laberinto infinito, lleno de su SER.
alas de vida


16 comentarios:

SUSURU dijo...

Que belleza de composicion poetica son estas palabras.

Me encantaria estar con vos con las ventanas y puertas abiertas al mar y tirar dentro de una botella los pensamientos negativos para que las olas fuertes los estrellen contra el acantilada y haya una dulce paz con un mar calmo y sentimientos esperanzados al tener todas puertas y ventanas lubricantes suficiente para no chirriar.

besos desde el alma

Gitana Negra dijo...

Que bella Mujer que se atreve a cruzar las puertas sin límites del Ser

JuanMa dijo...

Y en cada puerta un camino por recorrer.

Te deseo muchas estrellas y poco estrellarte.

Un beso

Joan Gallardo dijo...

Grandes palabras que reflejan lo que es vivir, pero vivir de verdad. Las puertas que encierra nuestro interior son a veces pura dicha, otras paseos oscuros, pero al final siempre un viaje hacía nosotros mismos, hacía nuestro SER, en el fondo hacia la verdadera dicha.

Un gran abrazo Alas de Vida!!!!

Ricardo Baticón dijo...

Así es la vida, pura elección continuamente. Puertas que se abren... puertas que se cierran.

Bonito post y canción de Pedro Guerra.

Un abrazo Alas!

alas de vida dijo...

Tu sóla presencia en este blog, SUSURRU, ya es un bálsamo para mi paz, para mi ser, tu dulzura hace que cuando te leo, las penas son menos penas, o por lo menos menos amargas...Un beso desde mis puertas abiertas.

Bienvenida, GITANA NEGRA, así es, las puertas del ser, una vez te atreves a abrirlas y cerrarlas, el alma se vuelve un guerrero de luz, de amor, de valentía...Un abrazo de luz.

Incluso las puertas cerradas JUANMA, son un camino por recorrer, sólo que como desde siempre, para todo hay un tiempo, un lugar, una forma....UN abrazo.

No podría comentarlo mejor JOAN, las puertas del ser que se abren y se cierran, que nos susurran y nos chirrian es un camino hacía nuestro auténtico hogar. Un dulce abrazo.

Fíjate RICARDO, la canción la encontré buscando notas de Ismael, y así se me abrió una puerta a tan gran canción, eso me lleva a pensar, que no hay caminos equivocados, ni puertas abiertas o cerradas en vano. Un abrazo.

Rorry_la Charo dijo...

Que bella manera de describir la vida, nuestro diario vivir. Pleno en puertas que se abren o se cierra y no podemos volver a abrir. De puertas que se abren dejándonos atisbar lo que ofrecen y se cierran antes de podamos acceder a ello, dejándonos con la ansiedad de no poder obtenerlo.
Pero que bueno cuando podemos sortearlas y lograr lo que vislumbramos. Y, si el resultado no es positivo ¡no importa! El dolor, como el sol nos forma, nos madura.
Saludos desde Buenos Aires

El búho rojo dijo...

Precioso...

Eso es la vida, supongo... Un laberinto repleto de puertas que hay que saber escoger... unas se abren y otras se cierran para siempre. Las decisiones más difíciles de tomar, son, probablemente, que puertas debemos abrir y cuales debemos dejar atrás...

Un beso

Mauro Camporeale dijo...

....Hermosa Metafora!...

Un abrazo

Mauro

arda dijo...

hola bella flor!
Precioso texto, me recordó a uno que escribí y te pego a continuación.
(ya he publicado el cuento entero del sr. LEM ;P)

Había una vez, una casa con muchas puertas; unas se abrían dejando entrar el aire fresco, otras se cerraban negándolo todo. Tal vez al día siguiente sucedía al revés, las abiertas se cerraban y las cerradas se abrían.

Esas puertas eran muy diferentes; unas eran de madera, nobles y robustas. Otras de hierro frío y resistente. Unas pocas eran de plástico, livianas y algunas de cristal transparentes y sinceras.

A menudo la casa estaba llena de gente, personas que habían elegido una de las puertas y que vivían felices o amargados, según tuviesen sus puertas abiertas o cerradas.

Un día, ella decidió cambiar su puerta por una ventana; ya no podía salir de la casa, sólo asomarse.

Pero ya le iba bien, tomaba el sol, le llegaba el aire, podía ver los paisajes, oler las flores, no necesitaba más.

Tampoco ya nadie entraba a verla, como mucho de lejos le hablan pero siempre sin entrar en su habitación.

¿Por qué lo hizo? ¿Por qué no eligió cambiar su puerta por otra de otro material? ¿Por qué una ventana?

Quizá…

alas de vida dijo...

RRORRY LA_CHARO, y sin embargo todo es como debe ser, las que se abren, las que se cierran, las que se olvidan...
Un abrazo.

Quizás lo hace dificil BÚHO, sólo el hecho de lo que no queremos perder y antes de abrir o cerrar ya estamos temiendo que perdemos.
Un abrazo BÚHO.

Hermosa, MAURO, hermosa, un abrazo.

Gracias amiga ARDA, por volverlo a traer hasta mi, y recordar tu gran escrito, un beso con alma, amiga.

Ignacio dijo...

Es que SER, va unido al que SIENTE, y tenemos por tanto sentidos, y sensaciones, que vagan por la vida, situarnos es casi imposible, pero si dejarnos arrastrar como bien dices, entre vientos, por los que más nos agradan.
Bello.

Besos.

Juan Antonio dijo...

Me gustaría vivir en un mundo sin puertas donde solo existiera una entrada y una salida, que no tuviera puerta, que el paso sea libre, las puertas parecen tristes moluscos
sin marea y sin arenas. Parecen, en lo ceñudo, la nube de la tormenta.
A las sayas verticales de la Muerte se asemejan y yo las abro y las paso
como la caña que tiembla. Ya quiero irme y dejar el sobrehaz de la Tierra,
el horizonte que acaba como un ciervo, de tristeza, y las puertas de los hombres
selladas como cisternas. Por no voltear en la mano sus llaves de anguilas muertas
y no oírles más el chirriar que me sigue la carrera. Me gustaría un mundo sin puertas…
Me gustaría un mundo donde solo reine la felicidad…donde el dolor no tuvieran cabida…detesto tener que escoger que puerta abrir…
Un besito

Shanty dijo...

Como la vida misma: busca un lugar donde el Ser se asiente y para eso tiene que bucear en su mar de sensaciones.

Muchos abrazos.

Victoria dijo...

Me has hecho reflexionar, como siempre. Yo he cerrado puertas y después algunas se han abierto, espero saber elegir la correcta...
Millones de besos

alas de vida dijo...

Así es IGNACIO, nos guste o no el viento nos lleva o nos trae de o hacía algún lugar, BESOS.

Quien sabe JUAN ANTONIO? Quizás si haya un día que podamos vivir sin tantas puertas que se cierran y se abren, así que empezemos pues, primero por nosotros mismos, a desintegras las nuestras, un beso.

Las sensaciones que nos mueven, que nos llevan, que nos traen, que nos hacen quedarnos quietos o parecer que todo está quieto cuando todo está en movimiento....Besos SHANTY.

VICTORIA, siempre es correcto todo lo que hacemos, incluso nuestros más grandes errores son correctos, como si no aprenderiamos a saber nuestro no errores??? Un abrazo cielo.