julio 31, 2008


Ese beso reposaba en la puerta cerrada del corazón,
Esperando la sonrisa del alma de un nuevo amanecer,
Solo había que dejarlo fluir,
Pero el viento no traía a su orilla la ola esperada,
Así que decidió cada amanecer dejar un beso en las alas de la brisa,
Y cada anochecer encender la luz del faro de las ilusiones soñadas,
No sabía cómo, ni cuando,
pero caminaría por la orilla,
Con sus pies descalzos hasta que la brisa encontrara donde reposar ese beso,
Y ese amanecer se encontrara de frente con el faro de las ilusiones soñadas.


alas de vida




5 comentarios:

RICARDO BATICÓN dijo...

Preciosos relato... Alas de vida... me gusta mucho el título (o como lo has firmado). Un saludo!

El búho rojo dijo...

Una pequeña semilla, engendra un gran árbol... pero siempre necesita un suelo y tiempo

Triste hermosura la de tu entrada

Un beso

JuanMa dijo...

Lo bueno de las olas es que siempre acaban llegando a la orilla.

Llegará la ola esperada. Caminarás por la orilla (los pies descalzos) y ese beso llegará a su destino.

Besos que sueñan ilusiones.

Praxis dijo...

Los besos que se esconden en el corazón y esperan su ilusión, seguro que encontraran donde reposar... Precioso escrito!!!

Besos!!!

alas de vida dijo...

GRacias a ti RICARDO...por llegar hasta aquí y tomarte el tiempo en leerme y dejar tu huella, un beso-

Búho la tristeza tambien forma parte de mi, las semillas creceran y la tristeza menguará. Besos y gracias por la hermosura de tus palabras.

Me gustan esos besos que sueñan ilusiones, JUANMA, no pierdas las tuyas, vale? un beso.

Ahí están PRAXIS, esperando....gracias, un beso