agosto 25, 2009

tormenta

El cielo rugiendo, como un volcán en erupción…
Se tumbó en la humeda hierba, sintiendo el frescor en su espalda.
Sus ojos clavados en cada relámpago,
Sus oídos escuchando el lamento de cada trueno,
Y su piel desnuda acogiendo todas las gotas de lluvia que caían Desde aquel manto gris que tenía encima suyo.
Se dejó acariciar por cada gota,
Por la lluvía torrencial,
Ya ni siquiera le asustaba el miedo_Pensó_.
Y aunque eso le dio terror,
No movió su cuerpo de dónde estaba,
Quería quedarse allí,
Que la hierba se amoldara a su cuerpo,
Acogiendo su alma en la tierra mojada.
Quiso fundirse con el todo,
Y dejar de ser nada.
Abrió sun brazos en cruz.
Dobló sus rodillas,
Con las piertas separadas
Y se entregó a la lluvía,
Ya no quería luchar contra nada,
Sólo estaba ella, la tierra, la hierba mojada, y una tormenta terrorífica, que no la aterrorizaba.
...Puede que pasaran dos horas, allí tumbada…
Cogió su ropa que también mojada reposaba a su lado…
se dejó arropar por ese fino vestido, amplio y fino, pegado a su cuerpo,
Y caminó descalza, buscando el sendero de vuelta a casa…..
alas de vida



7 comentarios:

Joan Gallardo dijo...

Una experiencia muy bonita que refleja la trascendencia del cuerpo y la mente, el hacerse uno con absolutamente todo. Me pasó algo parecido ayer en el mar, nadando. Fue algo belle e increíble por otro lado.

Bendita tormenta alas de vida!!!
Un fuerte beso des del alma!!!!

JuanMa dijo...

Es que las tormentas son un buen momento para refrescarnos por dentro (y tener un rato tormentoso).

Un beso empapado.

SUSURU dijo...

EXCELENTE!!!!
se nota que estás inspirada.

besotes

hay regalo en mi blog para vos.

arda dijo...

wapisima! cuantas texturas tiene tu texto, cada vez escribes mejor y comunicas más!

Alguna vez me he sentido así, bajo la lluvia, dejando que el agua me regara, me alimentara y creciera dentro de mi cuerpecito, como un generoso río... Y luego volver a casa, esa sensación eterna!

gracias por tu calorcito y tu siempre presente apoyo!

Patxi dijo...

No recuerdo que hayamos hablado antes, pero me alegro que me hayas encontrado.

Me gusta mucho lo que escribes, y las fotos són muy buenas, ¿són tuyas?

Felicidades por el blog, lo visitare a menudo.

Salud

azabache dijo...

Y esa misma tormenta consiguió limpiar ese episodio que estaba consumiéndola, y la lluvia le brindó el alimento necesario para su alma, y las gotas le dieron el convencimiento de que ella sí que podía, aunque fuera sola...

Gracias por tu comentario. Un abrazo.

alas de vida dijo...

Pues hagamos creibles momentos como este, JOAN, y estemos abiertos a vivirlos, para que cada vez que se presenten lo increible y lo vivido se convierta en un todo que fluye a traves de nosotros para nosotros.
Besos

Lo bello de los ratos tormentosos, JUANMA, es la calma de cuando pasan, esa energía que fluye, que todo parece quieto cuando todo está vibrando. Besos.

SUSURRU, amiga, tu eres mi regalo, tenerte aquí, y disfrutar de tu bondad. Un abrazo amiga.

Aquí estoy querida ARDA, en mi camino, compartiendo y caminando junto a ti, viendo como fluyes, como vives, con ganas de acompañarte cada vez que silves. Un beso.

Eso me pareció, PATXI, que no eras tú quien yo pensaba, de todas formas encantada de encontrarte, de que estés aquí, gracias, un beso.

Siempre podemos AZABACHE, sólo tenemos que tener fe y esperar. Un beso y gracias por llegar hasta aquí.