enero 09, 2011

ansias de desnudez

  
De nuevo renace en mi esa sensación de querer vivir sólo en el amor..Permitirme hoy y ahora volver a recomenzar el sendero.
   Añoro ese permanente sueño de conseguir ese ¿premio? que me permita re-iniciar mi vida. Aún así no sería fácil, el camino de la conquista de uno mismo, no te lo da nada que puedas conseguir exteriormente.
   La libertad y la sensación de SER, es algo tan profundo que emana de un diálogo sin palabras desde lo más sagrado y escondido de nosotros mismos. Es un diálogo dónde toda comprensión fluye desde el flujo del látido sin tiempo de lo que ya soy en esencia.
   Me empeño en quitarme todas estas máscaras, cargas, en vivir sin tiempo, sin edad,  sin perspectivas de lo que soy, de lo que fuí y de lo que quiero o puedo llegar a ser.
   ....¡Siempre es Ahora! y siempre en algún lugar de ese ahora estoy yo. La mayoría de veces disfrazada de etiquetas que no quiero como la vergüenza o el míedo o disfrazada de la ilusión de las etiquetas que si quiero...Y a la vez esa parte tan verdad y tan profunda que me clama deshacerme de todas esas etiquetas, esa parte que anhela deshacerse de todo ropaje, de  todo disfraz y calzado que una vez usó pensando que aliviaban su camino.
   Desnudarse y descalzase  por completo ante el mundo no es tarea fácil,  pero quizás sea más difícil desnudarse por completo ante uno mismo,  cuando hay tantas partes de nosotros tan diversas como irreales pero que a la vez se creen verdaderas.
   Con mil sensaciones distintas algunas de dolor, otras de entusíasmo, ante el mismo camino interior, de alma, de desnudez que quiero recorrer, reinicio mis pasos para desnudarme de nuevo, ante mi; Ir quitando capas, escamas, pedazos inservibles....
   Es curioso cuantas veces reinicio este camino, cuando al andar me doy cuenta de que a veces al quitarme una capa me pongo dos más, cuanto miedo almacena esa parte de mi tan cobarde y cuan valiente esa otra que se asfixia con tanto disfraz, con tanto miedo, con tantas ansias de querer ser cuando ya ES.
   Miro por mi ventana y veo el sol ocultarse,  y como él,  cada día reiniciaré mi camino, me sereno al saber que por muchos disfraces que me ponga, soy igual que ese sol cuando las nubes lo tapan, la esencia de lo más sagrado brilla en el interior de cualquier oscuridad, sólo hace falta eso, recorrer el camino de esa oscuridad para deshacer el disfraz en el fuego de la transmutación, abrazar las propias sombras para hacerlas luz y hacer volver a brillar lo más puro que emana del corazón.
**alas de vida**

6 comentarios:

JuanMa dijo...

Cada vez que inicias ese camino, vas avanzando en él.

Esa tú de verdad, esa que brilla, resplandece.

Besos y un abrazo.

El búho rojo dijo...

Incluso al espejo se le puede engañar... pero nunca a uno mismo, aunque se mire a otro lado

No hay destino cierto... paso a paso lo vamos descubriendo, y nos equivocamos y lo corregimos y volvemos a empezar...

Tal vez por que, algunas veces, es maravilloso ser un ser humano, por muy imperfectos que seamos los humanos

Un beso

Ricardo Baticón dijo...

Buenas Alas!!

Cuánto tiempo sin pasarme por tu blog!... ya puedes perdonar!... prometo pasarme este año más a menudo, cuando me ponga un poco al día con mi vida!...

Por cierto, aunque con bastante retraso… Feliz año 2011!!!!

M. Jesús Verdú Sacases dijo...

nunca te canses de recorrer ese camino de autoconocimiento. Sin duda, estás abriéndote al ser interior. No cejes en tu empeño de ser tú misma

artur dijo...

Hay que despojarse del lastre que nos tiene atados ....hay que hacer crecer las alas y comenzar a volar !
Saludos !

Rorry_la Charo dijo...

Querida Lou:
..."pero quizás sea más difícil desnudarse por completo ante uno mismo, "...
Creo que es lo más difícil pues deberíamos aceptarnos tal cual somos, pero no lo hacemos. Es dura tarea aceptar nuestros errores, nuestras flaquezas y aprender de ellos. Pero debemos tener de valor de enfrentarlos.
Tratar de aprender, recorriendo un camino incierto, lleno de recodos, baches y montículos.
No nos gusta lo que vemos, pero es lo que somos, y sólo debemos seguir en el camino del descubrimento.
Un beso
Rorry